¿Recuerdas el día en que todo empezó? Cuando todo empezó... Que tonta. Ese día sería más bien cuando tú naciste, ¿no? Así que claro que no te acordarás... Pero... ¿Recuerdas cuando las conocistes?
Es curioso como cada persona que entra en tu vida la cambia de una manera u otra, ¿verdad? Todos influyen. Y tú siempre has escogido bien, siempre has ido con gente a la que no le importaba qué te gustara o cómo fueras físicamente, y a las que no les importaba seguir los dictámenes de la sociedad, aquellos que pasaban de estereotipos y de insultos. Aquellos que eran libres en cuerpo y alma. Era una buena opción, porque tú siempre fuístes así, y ahí encajábais bien, justamente... Porque no necesitábais encajar.
Pero claro... Siempre estuvo ella, esa chica que con su sonrisa te enseñó lo que era enamorarse, que con sus manos te enseñó lo que era desear que volviera a tocarte, que con su voz te enseñó lo que era que un sonido se introdujera hasta lo más profundo de tu corazón. Sólo que ella no era como tú. Ella vivía más por lo que su religión, sus padres, sus amigas y la sociedad le indicaban que por lo que ella misma pensaba. ¿Dolió la primera vez que te miró horrorizada porque le contaras que te gustaban las mujeres, verdad? Como dolía cada vez que tenías que soportar a sus odiosas amigas por estar cerca de ella...
¿No te parece extraño qué, después de todo, todo acabara así?
Secretos que pesan más que los suspiros, dos corazones agonizantes anhelando ser salvados, aquellos corazones heridos que buscan una cura, al otro.
Unidos por una conexión que desafía las barreras del tiempo, descubren que el amor puede florecer incluso en medio del caos familiar que los rodea.
Mientras ambos luchan por encontrar su lugar en un mundo donde sus caminos no pueden cruzarse, las cicatrices ocasionadas por sus familias y los fragmentos de un amor perdido los persiguen. ¿Es posible soltar a quien una vez fue tu todo, aún cuando el destino parece decidido a mantenerlos separados?
Un amor, una pérdida y segundas oportunidades que demuestra que, a veces, lo más valiente es aprender a decir adiós.
Pero, ¿Crees poder despedirte del amor de tu vida?
*¡ACLARO QUE NO SOY PROFESIONAL ESCRIBIENDO. ESTA NOVELA JUVENIL ES UN BORRADOR EL CUÁL LO COMENCÉ A ESCRIBIR CON ENTRE 14 Y 15 AÑOS. SÍ, TIENE ERRORES TANTO GRAMATICALES, COMO EN SU ESTRUCTURA, PERO ELLOS SERÁN CORREGIDOS CUANDO LA NOVELA HAYA LLEGADO A SU FIN. Y CUANDO TENGAN EL REPOSO QUE NECESITA, TANTO YO COMO LA AUTORA Y EL COMO LIBRO. ME DISCULPO DE ANTEMANO POR TODOS SUS ERRORES!*