Eres mia, pequeña.~ <3

Eres mia, pequeña.~ <3

  • WpView
    LECTURAS 30,107
  • WpVote
    Votos 1,433
  • WpPart
    Partes 42
WpMetadataReadContenido adultoConcluida dom, sep 25, 2016
-Solo dejate besar...-Susurró Marcos, sosteniendome de la cintura robandome un beso en los labios, pero más allá de un mínimo roce, este era más intenso. Se me escapo un suspiro de placer, mientras jugábamos con nuestras lenguas sedientas. Pidiendo más, por que realmente eso era lo que ambos necesitábamos para desconectarnos de el mundo. -A-ah... ¡Basta! Exclamé- Intente detenerlo pero no pude, su cuerpo presionaba encima de mi, moviendo su cintura un poco brusco, rozando mis muslos. Era algo que nunca hice, pero con el, era emociones y sentimientos que parecían únicos. Y no hablo por lo caliente que me encontraba. Se que eramos más que eso. Comencé a mover mi cintura, de atrás hacia adelante, aruñando su espalda de placer. Lo necesitaba más que a nada, lo amaba. Era obvio, seguí besándolo con fuerza y delicadeza al mismo tiempo que el se movía velozmente. En ese instante, me recoste en la pared, soltando mi respiración agitada sólo abrazándolo.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • El Vecino
  • Sombra
  • Ámame. VOLKACIO.
  • Nuestros pecados.
  • Extrañas coincidencias de la vida
  • QUEDATE A MI LADO
  • LAYTER:  Segunda Oportunidad
  • PARIS, CHILE
El Vecino

Cualquier cosa que nos rodease desaparecía cuando compartíamos esos momentos. Sujetó mi cintura acercándome a él sin dejar de mirarme a los ojos, sonriendo. Me ponía muy nerviosa, pero él sabía perfectamente que aquel juego de lentitud y espera hacía que yo lo deseara aún más. Le gustaba provocarme, y a mí me gustaba que lo hiciera. Me besó de manera suave, lentamente, saboreando cada roce de nuestros labios, como si nunca lo hubiéramos hecho, como si fuera la primera o la última vez. Y me sentí pequeña y grande a la vez, y supe que, a pesar de mis dudas y mis miedos, no podía perder todo aquello que sentía estando con él. Ese beso me supo a despedida, porque dejaba atrás parte de esos miedos y también era un comienzo nuevo, y es que aún no lo sabíamos, pero aquella tarde y después de aquel beso, nuestra relación cambió.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido