cuando era pequeña conocí a un drag ón. mientras jugaba en un prado lejos de casa vi una cueva con dibujos tan bonitos que parecía que cada uno contaba una maravillosa historia de todos los tipos. Entré para ver si había más pero me encontré a un dragón, me asombré tanto que quedé paralizada, no por miedo sino por asombro, el tiempo pasó y me dí cuenta de algo, ¡Juzgan tanto a los dragones! ellos son muy amables, amistosos, leales, valientes, y tienen mucho que dar. Los demás seres les temen solo por como se ven sin conocerlos, espero que esto algún día cambie...
pasaron 8 años desde el accidente y solo espero poder volver a verlo.
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