Esas noches de desvelo en la que el insomnio te abre en el alma un camino de palabras...
(Fragmentos independientes unos de otros, algunos propios, otros tomados)
Sentencié que no habría de amanecer, quizá porque que tu presencia en mi vida surgió en los silencios, en muchas de las noches eternas que abrieron paso para que los recuerdos empezaran a ser creados, para que las ilusiones llevaran tu nombre y mi alarma mental llevara tu voz.