
Desde amigos imaginarios hasta duendes en su habitación. Su maravilla no era ser niña, era ser una inmortal destinada a la nada. Lo único quien la acompañaba es la muerte y las fuerzas galácticas que están a su lado impulsando las ruidosas venas y coloreando la piel de sus mejillas, dando una apariencia linda y tierna cuando solo es una capa de arena fina.Alle Rechte vorbehalten