
Él no conoce la pobreza, no sabe lo que es estar días sin comer porque el dinero no alcanza para nada. Ella no conoce el lujo, no sabe lo que es tener todo lo que quiere cuando quiere. Dos personas totalmente diferentes, los dos lados opuestos de una misma moneda, se encuentran por accidente y lo que sucede es que al conocerse mejor comprenden que no pertenecen al mismo mundo, pero él no la quiere dejar ir.All Rights Reserved