Tentación

Tentación

  • WpView
    Leituras 12,860
  • WpVote
    Votos 792
  • WpPart
    Capítulos 46
WpMetadataReadMaduroConcluída ter, jan 3, 2017
Soy Micaela, tengo todo lo que una mujer podría desear. Mi marido, Bruno Sainz Micheli. Una casa en el lago. Mi vida. Nuestra vida perfecta. Y de repente Pablo Rodríguez vino a hacernos una visita... La primera vez que vi al mejor amigo de mi marido, me desagradó. No me gustó cómo Bruno cambiaba cuando él estaba cerca, no me gustaba cómo sus penetrantes ojos me seguían a donde quiera que fuera. Pero eso no me impidió desearlo. Y, sorprendentemente, a mi esposo parecía no importarle. Se suponía que el amor no entraba dentro del juego. Yo no necesitaba a otro hombre, ni siquiera uno que exudaba sexo como miel y conocía todos los secretos que yo no sabía, los secretos que mi marido no había compartido. Después de todo, teníamos una vida perfecta. Y amaba a mi marido. Pero no era la única. Adaptación. Novela con contenido adulto. Todos los derechos a la autora.
Todos os Direitos Reservados
Junte-se a maior comunidade de histórias do mundoTenha recomendações personalizadas, guarde as suas histórias favoritas na sua biblioteca e comente e vote para expandir a sua comunidade.
Illustration

Talvez você também goste

  • Lo nuestro no tiene nombre
  • Siempre has sido tú ✔ (EN LIBRERÍAS)
  • Como un sueño
  • "TRATANDO DE EVITAR LO INEVITABLE"
  • Obsesión #3
  • Me Engañaste y lo vas a Lamentar
  • Volverte a ver

Salgo de la habitación, corriendo al escuchar que la puerta del apartamento se ha abierto. Abro los ojos de par en par y me quedo paralizada, analizando lo que está ocurriendo en mi salón. ¿Qué coño...? -Te presento a tu nuevo compañero de piso -me dice, la capulla pelirroja teñida que tengo por amiga, con una enorme sonrisa. -Mi ¿qué? -murmuro entre dientes-. ¿De qué me estás hablando, Astrid? Él me mira con una sonrisa ladeada, traviesa y burlona incluso. Entonces sus ojos ruedan por mi cuerpo y me doy cuenta. -Ahora que me voy, necesitas a alguien que te ayude con el alquiler, ¿no? No escucho sus palabras, solo me preocupo por mi apariencia. Hay un chico en mi salón que me mira porque solo llevo unas bragas y un top por encima del ombligo. Me cubro con la revista que llevo en la mano, disimulando todo lo posible, y sonrío. Sí necesitaba a otro compañero de piso, pero en ningún momento quería a uno que no tuviera tetas. [TERMINADO]

Mais detalhes
WpActionLinkDiretrizes de Conteúdo