Me siento debilitada, no me puedo mover, estoy tan cansada, no respiro bien. No entiendo para que fui a este planeta, sólo para ver como lo conquistan, al parecer todos los que sobrevivieron allí me quieren dar una muy buena lección, pero ellos no saben de que soy inocente, pero mi raza me define como luchadores, y eso me manda al frente.
Mi hora ya está llegando, los cark vienen hacia mi a darme el último ataque. Nadie me salvará.
Pero luego veo que ese momento nunca llega, así que cierro los ojos y escucho gritos y llantos de estos, respiro como podía y doy una sonrisa. Al ver a uno de mi raza viniendo hacia mi, tenía el pelo muy original, y esa cicatriz. Me levanta del suelo rocoso, y me lleva como si fuese una bebé y luego me pregunta.
- Estarás bien- mientras vuela hacia donde están los demás de mi raza.
Y como se que estoy protegida, cierro los ojos.