
¡soy un monstruo! te dañare, te asesinare,¿¡ no entiendes!?- el la abrazo y ella volvió a su forma humana, no importaba lo monstruosa que fuese cuando se convertía, no importaban sus instintos asesinos , nada de eso importaba, ellos estaban destinados el uno al otroSeluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang