El amor es complicado. Todos saben eso.
Y a veces nos hace hacer cosas sin pensar en las consecuencias.
Alec Lightwood, fue la víctima de esto.
Él, un chico común de 17 años, algo amargado y gruñón, que no confiaba en las personas, exceptuando tal vez a su hermana adoptiva Isabelle, su mejor amigo, y también hermano adoptivo, Jace, por quién sentía una secreta atracción, y, curiosamente, la novia de éste, Clary Fray.
Una noche, ya harto de tener que ocultar quién en verdad era, y sentir como se rompía por dentro cada vez que veía a Jace con la pelirroja, decidió huir un tiempo a Brooklyn, para despejar su mente, y poder aceptarse a él mismo, sin las presiones de los demás.
Lo que no contaba, era con todas las extrañas cosas que comenzarían a suceder a partir de ese momento, incluyendo a un excéntrico y misterioso joven, llamado Magnus Bane, quien, involuntariamente, se ve involucrado con Alec desde los primeros momentos de este en la ciudad.
[NO SOY DUEÑA DE LOS PERSONAJES, NI DEL UNIVERSO EN EL QUE SE DESARROLLAN ESTOS SUCESOS. TODOS LOS DERECHOS PERTENECEN A CASSANDRA CLARE, LA GRAN AUTORA DE LA SAGA THE MORTAL INSTRUMENTS (O CAZADORES DE SOMBRAS, EN ESPAÑOL). YO SÓLO TOMÉ LA HISTORIA Y LE HICE UNAS MODIFICACIONES, PARA CREAR LA MÍA.]
[HISTORIA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE]
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.
Durante siglos, su nombre ha sido susurrado en lenguas muertas, escrito en grimorios que nadie se atreve a abrir y temido incluso por aquellos que creen no temer a nada. Cassandra Bane, la bruja de ojos dorados y corazón vacío, ha vivido más de lo que cualquier criatura debería. Ha sido testigo de imperios cayendo, de traiciones que sangran eternamente, de amores fugaces que no dejaron huella.
Hermana menor del gran Hechicero de Brooklyn, pero con un alma mucho más oscura, Cassandra no cree en la redención ni en el amor, mucho menos en las reglas. Su desprecio por la Clave y todo lo que representan los Cazadores de Sombras es profundo, visceral... personal.
Ella no busca redención.
Ni justicia.
Ni venganza.
Solo quiere que el mundo arda a su paso.
Pero hay fuerzas más antiguas que el odio. Y a veces, el pasado llama... incluso a quienes juraron no volver a sentir.