Él siempre había amado la noche. Sus pasatiempos favoritos - la bebida, los juegos de azar y la compañía de bellas mujeres- que transcurrían preferiblemente durante las horas nocturnas.
Los mejores momentos de su vida los había pasado en salones débilmente iluminados, garitos humeantes, o en dormitorios iluminados por la suave luz de las velas. Pero eso había sido mucho tiempo atrás.
Apenas ahora empezaba a entender todo lo que había perdido cuando la luz le había sido arrebatada. Porque ella era como la luz del sol, brillante, caliente, y bella. Y, como el sol, nunca podría ser suya.
princessakura
Hinata Hyuga por fin había conseguido el amor del Uzumaki pero en las noches soñaba con un hombre cuyos ojos ardían con intensidad, tal vez ella pueda descubrir que aquel hombre no solo era un sueño.