¿Qué como empezó todo?
Mi nada inteligente hermano casi inunda el instituto y yo, como soy la responsable a pesar de ser la pequeña, acabo cargando su castigo.
Adiós verano...
Termino en un campamento junto a las personas más extrañas, descerebradas y completamente locas del mundo. Si juntamos a todos esos locos con mi hermano y los problemas hormonales de los adolescentes... NADA BUENO
Y ya para rematar mi mala suerte, resulta que el campamento o el terreno donde está establecido, está maldito.
Así que además de lidiar con locos vivientes, también tengo que lidiar con locos muertos.
¡Bien por mi!
Y este es mi verano, si queréis saber como logro sobrevivir a tal desmadre, os invito a leer.