
Ese día, en medio del bullicio y de la locura, encontré mi puesto en el tren. Ahí estabas tú. Para ser exactos estabas a 12 pasos de mí, pero nunca tuve un recorrido más extenso. Debió ser por tus ojos fijos en mí. No llevabas más que un morral. Eso y un libro...All Rights Reserved