Taylor Ainsworth era un chico normal con una vida común. Sinceramente no era muy fanático de que se interrumpiera su tranquila vida por culpa de alguna aventura, él amaba la paz y la tranquilidad, vivía solo, tenía una pequeña gata llamada Suki, su única compañía. Vivía solo, sus padres vivían a las afueras, había vivido toda su infancia en esa casa, pero ahora para que le fuera más fácil ir al instituto se había mudado solo, con por supuesto, la ayuda financiera de sus padres. Él nunca tuvo demasiados amigos, era bastante tímido, pero se había propuesto hacer amigos y volverse más sociable este año escolar, pensaba lograrlo, aunque le fuese difícil.
Lamentablemente, su amada paz y tranquilidad se vería afectada por una serie de misteriosos sucesos, unos que parecería que no tienen explicación, pero con el tiempo todo se aclara. Habrá que esperar, investigar e interrogar a muchos para llegar al final de estos misterios.
¿Crees que Taylor en compañía de sus posibles nuevos amigos logará descifrar quien está detrás de todo esto?
Si quieres averiguarlo anímate a leer esta historia, podrás ver cómo pasa de su pacífica y monótona vida a una nueva, curiosa e intrigante junto a sus nuevos amigos y enemigos, aquí podrás disfrutar de leer como transcurre su divertida y diferente nueva vida.
[Desgaste rápido + Mimos grupales + Lider femenina gentil + Escoria aplastante]
Su Zhiruan había muerto inesperadamente y estaba atada al Sistema de parto.
Completar tareas le haría ganar la vida eterna y una riqueza inagotable.
¡Esto suena genial! En su última vida, no tuvo hijos. Después de unirse al sistema, fue bendecida con muchos hijos y fue mimada hasta el cielo por el protagonista masculino.
¡Todos sus hijos eran obedientes, sensatos y fáciles de criar, lo que la convirtió en una verdadera portadora de fortuna!
[Escenario uno]: Cinco años después del reinado del Emperador, el harén no había producido descendencia. Después de una noche de pasión con Su Zhiruan, el harén se llenó de príncipes y princesas.
El Emperador los adoraba incluso durante las sesiones de la corte, dejando de lado su comportamiento imperial para jugar con los niños y enseñar personalmente a los príncipes. Su mirada hacia Su Zhiruan se volvió cada vez más ferviente.
"Querida, ¿te gustaría ser mi Emperatriz y juntas cuidar de nuestros hijos, convirtiéndote en mi esposa por encima de todas las demás?"
[Escenario dos]: Se rumoreaba que el caballero más misterioso de la capital estaba discapacitado. Se acercaba a la mediana edad y no tenía descendencia.
Sus parientes lo observaban con curiosidad y deseaban su muerte a diario.
La llegada de Su Zhiruan desbarató por completo sus planes, ya que ella le dio a este apuesto hombre una prole de hijos.
Cuando pensó en irse, él la abrazó, sus ojos normalmente fríos y orgullosos llenos de súplica. Su voz era profunda y baja.
"Esposa, por favor no me dejes a mí ni a nuestros hijos. Te lo ruego".