Lee Sungyeol es un muchacho adinerado con una depresión que le consume día a día en aquella enorme y triste casa en la que sus verdugos llevan por nombres "hermanastra" y "papá", su vida se ve atormentada por el constante recuerdo de una madre ausente de la que no sabe nada y una felicidad que jamás creyó podría conocer, todo da un giro radical cuando Sungyeol preso de sus emociones intenta suicidarse, ¿su héroe?, un muchacho de nombre Kim Myungsoo, alguien pobre que le enseña la felicidad.
•~•
Me encerré en mi habitación, otra vez me quedaría solo, lo cual sería genial podría ver algún drama sin que mi padre me estuviera molestando con que esas cosas son para mujeres y tal vez me llenaría el estómago de porquerías cual ex novia deprimida. Me quité la mojada ropa y me metí en la ducha, sentir el agua caliente por mi piel me hacía sentir relajado, tranquilo, me quedé ahí un buen rato hasta que el agua comenzó a salir más fría, cerré la llave y me coloqué una toalla, me gustaba darme largas duchas, en algunas ocasiones me había llegado a lastimar ahí adentro, había pensado muchas veces en meterme en la tina y simplemente tomarme algunas pastillas y dormir ahí hasta ya no despertar, pero no sé en qué momento me pareció mejor idea ir a tirarme del edificio de la escuela, o si, digno de llamar la atención, en parte lo agradecía, bien, no estaba muerto como tanto había deseado, pero había conocido a Myungsoo, él me hacía sentir mejor, importante, especial, feliz, no sé qué clase de relación amistosa sea esta ya que nunca tuve amigos en verdad solo falsedades, pero, realmente espero que él se pueda convertir en aquella persona especial que necesito ahora en mi estupida, patética y vacía vida.
Tal vez vaya muy rápido, pero realmente hacía mucho tiempo que no tenía un "amigo", quiero sentir que al fin tengo uno, quiero creer que Myungsoo es mi amigo.
Bueno la soledad no es tan mala, después de todo ya me había acost