Aquella noche estábamos en la caseta abandonada haciendo una ouija. Yo tenía miedo, pero mis amigos me dijeron que no iba a pasar nada. Cuanto se equivocaban. Fuimos muriendo uno a uno. Ahora queremos vengarnos de aquellos que hacen la ouija y se ríen de nosotros, los espíritus.
Una ouija, un juego inofensivo, piensan muchos. Pero no. Y te lo demostraré.
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
1 curso, un desconocido y retos mortales pondrán a prueba la cordura y valentía de cada uno, sobrevivir es lo primordial,
Aunque necesites hacer lo peor...