El sentimiento de rabia inexplicable, al momento de sentir tu estómago despertando de desilusiones y de alcohol, puede transformarse en una arma mortal, e incluso acabar con la existencia de tu persona, en un acto de individualidad acabar con tu vida. Uno puede ser el engendro que lanze a la mierda las actitudes y los pensamientos hilarantes, o acabar con el despertar y empezar a morir en paz.
La respuesta al la pregunta que nadie hizo, pero que repercute en la esencia de cada uno, es la iluminación, que todos los días se nos niega.
¡No somos responsables por los actos que se nos acusan, solo buscamos redención en la sociedad!
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