"- Quiero que seas lo primero que vea al despertar- dijo la castaña que reposaba entre los brazos de su novia en aquel cuarto frío de hospital, estaban acostadas en la camilla y aunque quien las viera pudiera decir que era una posición bastante incomoda por el poco espacio, para ellas se sentía como el mejor lugar del planeta. -Lo seré amor- dijo la pelinegra apretando su agarre en el cuerpo delgado de la castaña - estaré siempre contigo, lo prometo- dijo llevando una de las manos de la más joven a sus labios para besar sus nudillos - jamás rompo mis promesas, ¿recuerdas?- dijo mirándola fijamente a los ojos." Camila recordó aquel momento que había compartido con su novia. Ella sabía que su chica jamás rompía sus promesas, entonces... ¿Dónde estaba ella? Historia totalmente mía. Queda prohida su adaptación sin autorización previa.
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