El Chico Del Metro tren.

El Chico Del Metro tren.

  • WpView
    Reads 653
  • WpVote
    Votes 109
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Feb 5, 2017
Lucía -Lu para los amigos- es una chica común, que con 18 años logra entrar a la universidad, tiene un trabajo de medio tiempo y padres de procedencia humilde que la ayudan con sus estudios. Lu usa el metro todos los días, y fue en este mismo, donde conoció a otro Lu, Lucas. Y a pesar de que son completamente opuestos entre si, el paso del tiempo da forma a una bonita e inusual amistad entre estos dos, que quizá, con un poco de suerte para ambos, se convierta en algo más. "-Hueles horrible. -le digo entre risas. -¿Segura? Tu cara no decía lo mismo cuando me estabas olisqueando, el otro día. No, ¡Santo excremento de perro! Mierda, no. Me pillo oliendo su perfume el otro día. -Yo no estaba olisqueandote. -¿Ah, si? ¿Y que hacías entonces? -dice mirándome con curiosidad. -Inspección Sanitaria, algo olía a descompuesto, tranquilo compañero, no eras tú, no te molestes en agradecerme. -le sonrió con burla mientras el me mira incrédulo."
All Rights Reserved
#143
metro
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El cocinero del capitán
  • Lo nuestro no tiene nombre
  • Del Egoísmo Al Amor I ©
  • Amistades
  • TU Y ¿YO? (TERMINADA)
  • Yo te cuido [#PGP2023]
  • Impossible L♥ve {#2}
  • Entre ellos (Completa)
  • Amor en juego: cruzar la línea [YA EN LIBRERÍAS]
  • (I'm) Yours: Cruel love

Durante largos meses trabajé arduamente para ser parte de la importante tripulación de un reconocido político de mi país, donde me alisté para ser asistente de cocina. Mi objetivo era viajar por el océano hasta la gran capilla donde un grupo de sacerdotes y obispos podrían ayudarme con mis pecaminosos y enfermizos gustos hacia personas de mí mismo género, unos que iban en contra de mi propia religión, ganándome así el desprecio y asco de la gente de mi pueblo. Deseaba curarme, pero jamás pensé que tras llevar unos días navegando unos desalmados malhechores atacarían el barco donde fui el único superviviente. Si bien al principio no deseaba estar relacionado con ese tipo de vándalos, no me quedó de otra más que aceptar ser el cocinero de un atractivo capitán que agravaba mis pecaminosos pensamientos cada que se me acercaba. Mis sentimientos no son normales, no me puedo enamorar de otro hombre. No creo ser capaz de sucumbir a la tentación, aunque trataré de no traicionar mis creencias...

More details
WpActionLinkContent Guidelines