"...Las casualidades no existen, fue el destino el que nos puso a ti y a mí en el mismo camino, un camino que no quiero perder.- Dijo ella mirándome directamente a los ojos, con esa mirada hermosa que me deja sin aliento..."
Dicen que el corazón de una mujer es un océano de recuerdos y no mienten porque lo he comprobado ya que con el paso de los años no he podido olvidar lo que me sucedió cuando tenía 20 años, creo que me moriré y tal vez mi último pensamiento sea ella...