Él ya no confía en la gente, tuvo una infancia muy difícil. Estar en prisión lo convirtió en una persona fría que le cuesta demostrar sus sentimientos.
Ella es todo lo contrario, su opuesto. Está enamorada de la vida. Tiene una hermosa familia con la que siempre puede contar. Es una persona muy positiva, alegre y espiritual. Le encanta ayudar a los demás.
Por obra del destino sus caminos se cruzan, sintiendo atracción a primera vista provocando sentimientos desconocidos para ambos.
¿Se darán nuestros protagonistas la oportunidad de amar?