La historia de un suicida

La historia de un suicida

  • WpView
    LECTURAS 1,457
  • WpVote
    Votos 57
  • WpPart
    Partes 3
WpMetadataReadConcluida vie, jul 22, 2016
¿Como se siente no sufrir todos los dias de tu vida?No como yo...
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Lo que no tiene nombre
  • Siempre serás tú ♡ [Libro 2]
  • One More Kiss ♡ [Libro 2]
  • Nosotros jugando a ser eternos
  • Ser amigos y terminar ¿enamorados?
  • Ecos Del Pasado   GiP
  • Eres para mí ♡ [Completa]
  • One Kiss ♡ PRÓXIMAMENTE EN FÍSICO
  • ONC 2026
  • PULSO Y PASIÓN "Camren"

-Me prometiste que cuando estuviera lista... tú lo harías. Serías mi primera vez. Me giré lentamente hacia ella. No podía creer lo que acababa de decir. No porque no fuera cierto, sino porque yo recordaba perfectamente esa promesa. La había hecho. Años atrás. Cuando ella tenía doce. -Eso fue hace mucho, Hannah -respondí, tragando saliva-. No iba en serio. No... no de verdad. -Pues yo sí me lo tomé en serio -dijo, firme, con la voz rota pero decidida-. Y ahora tengo dieciocho. Y estoy lista. Me acerqué un paso, la miré de arriba abajo. Tenía ese cuerpo pequeño, casi frágil. Y yo... yo era todo lo contrario. Demasiado alto. Demasiado fuerte. Demasiado todo. Solo pensar en tocarla ya me hacía sentir como un animal peligroso. -¿Tú has visto cómo eres? -le dije, casi con desesperación-. ¡Eres diminuta, joder! ¿Y yo? ¿Tú crees que podría...? -Me detuve. No podía ni acabar la frase-. ¿Tú crees que podría hacerlo sin hacerte daño? Ella no bajó la mirada. -Confío en ti. -No tienes idea de lo que estás pidiendo -dije al fin, acercándome un paso-. ¿Sabes lo que significa eso? Porque si me dices que lo haga, está bien, lo haré. Pero si me das luz verde, Pulga, te vas a quedar conmigo. En esta casa. En esta cama. No vuelves a esa residencia de mierda ni un solo día más. Ella parpadeó. El llanto se le detuvo. -¡Pero no quiero mudarme aquí contigo! Eso me hizo reír. Una risa, cargadas de rabia. -Entonces búscate a otro capullo que te estrene -escupí, sin poder contenerme-. Uno que no haya visto cómo te caías de la bici, que no sepa cómo llorabas cuando se te rompió el diente. Alguien que no te conozca desde que eras una cría. Uno al que le importe una mierda si cambias de opinión a la mitad. Porque yo... yo no sé cómo follarte sin que se me rompa el alma si te duele.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido