Todo lo anterior corresponde a una época de mi vida felizmente superada. Los años, al pasar, me han traído hijos y alguno han disfrutado. La parte económica de Mónica paso a nuestro poder y hoy ocupo el despacho que, en tiempo, fue del viejo Rubén Duránd. Pero con ser tan grande mi poder, para mi, es lo menos. Lo importante lo que verdaderamente me ha hecho juzgarme un hombre feliz ha sido el hecho de tener a mi lado una mujer que me ama y a la que nunca dejaré del querer....
All Rights Reserved