Me encontraba atado de manos y pies al armazón de la cama, mientras la chica mas bella que yo conocía en aquel país recorría mi cuerpo con sus labios, al llegar a mi cuello, se acerca a mi oído y susurro: - Cuanto más te resistencias, más te dolerá lo que estoy por hacerte lindo perrito ruso -dijo una chica de pelo rubio y brillante como el sol. - No comprendo como es que metí en este lío -le contesté.All Rights Reserved
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