
y aquí estoy, sentada en esta banca mientras que la lluvia cae sobre mí como brotes de silencio, como gritos ahogados; ¿y tú? ¿a quién más hieres mientras yo me encuentro vacía? te vas, con esos zapatos desgastados que te acompañan, pero no dices nada no pronuncias ni una sola palabra de lamento y me dejas; como si nada hubiera pasado como si nuestra historia nunca hubiese comenzado como si vivieras para verme rota, como si esa fuera la única fuente de tu consuelo; desde que ví tus ojos supe que iba a quedar enredada en tu misterio; y olvidé que al final de una caída siempre viene el impacto.All Rights Reserved