Salgo de mi casa y me dispongo a pasear. Veo siempre lo mismo, a las mismas gentes y los mismos sitios. No hay lugar en el mundo donde quisiera estar. Estoy ya aburrido, no se mueve un alma. Todo es rutina y nada me sorprende.
Siempre me dieron lo que quise o pedia. Mi boca fue la medida y el camino. Era al principio algo maravilloso, pero con el tiempo me he dado cuenta que no es lo mejor. Lo mejor es lo estúpido, lo cateto, lo insignificante, lo difīcil, lo de uno. Sī, lo de uno, lo que uno es capaz de conseguir por sī mismo, tu mundo, el que eres capaz de formar en tu mente, no el que te crean o te dan sin mas, de forma inconsciente.
Qué equivocado he vivido con todo y con todos. Nada me parecia suficiente, mi boca era el canal de la posesion y llegaba a tenerlo todo..., eso era lo que creīa. Pero qué equivocado estuve. Nadie vale mas que nadie, lo insulso deja de ser insulso y cobra un gran sentido. Sí así era Yo. Marcos Bellido Ramos, el hijo del Marques de Bisonn.
A los dieciséis años, encontró al que creyó el amor de su vida: atlético, inteligente, guapo... perfecto. Juntos construyeron un futuro de ensueño, con una casa hermosa y carreras exitosas. Todo parecía sacado de una historia ideal, hasta que él cambió. Primero fueron las excusas, luego las miradas esquivas, las noches en vela esperando su regreso. Y entonces, la verdad cayó como un golpe brutal: no era trabajo, no era estrés... era otra. La traición se convirtió en su nueva realidad, y el amor que una vez lo fue todo se consumió lentamente... hasta que solo quedó la muerte.
(¡La verdad está historia la empecé por un sueño!) Me levanté y dije "Wtf con ese sueño tan realista".
Iniciada: 19/12/2023
Finalizada 01/01/2024