No fue el sueño, en realidad, lo que me obligó a detenerme en la estación de servicio. No, yo puedo conducir durante horas, kilómetros y kilómetros sin cerrar una sola pestaña; no, en realidad fue por algo que, si bien pueda parecer menos importante, me urgía más.
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Relatos cortos y no tan cortos que se me ocurren en la madrugada o con la luna sobre mi cabeza, horror, suspenso, pensamientos, poemas y recuerdos, un poco de todo lo que aqueja mi mente cuando no puedo dormir.