Duele saber la realidad

Duele saber la realidad

  • WpView
    Reads 42
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Aug 6, 2016
Sus ojos, su boca, su hermosa y sarcástica sonrisa, esa voz seductora que me mata, el sonido de su risa, sus definidos brazos abrazandome, jugando que soy suya, sus besos tan inesperados pero necesarios... -Mierda.- grite al despertarme al sonido del despertador. -Por que, por que a mi? Otra vez soñando con el no no !no!- dije poniéndome la almohada en la cara. Desde que la vi esa vez alteró mis sentidos, mucho tiempo no me sentia asi, no habia un momento en el que no pensara en el.- Que carajo me hizo.- una sola noche, un solo beso y me hace que me guste automáticamente, hacer historias en mi cabeza estando con el, se que no pasaran pero no pasa nada, aunque muy dentro de mi me gustaria que pasara y me duele al saber la realidad.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Aciago
  • El primero  primera parte
  • Si Hago Todo Bien (Come Whith Me)
  • Te odio hasta el infinito y más allá
  • QUEDATE A MI LADO
  • Primer amor #EscribeloYa#primeravez
  • Eres mia, pequeña.~ <3
  • ❤︎𝚂𝚎 𝚜𝚞𝚙𝚘𝚗𝚒𝚊 𝚗𝚒 𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚎𝚛𝚝𝚎 𝚗𝚘𝚜 𝚑𝚒𝚋𝚊 𝚊 𝚜𝚎𝚙𝚊𝚛𝚊𝚛❤︎
  • PARA: GABRIEL Las cartas que escribí después de tú partida...
  • ¡Hey, soy tu futuro esposo!
Aciago

A veces, la vida duele más de lo que las palabras pueden explicar. Ella lo sabía bien. Cada mañana era una lucha contra sus propios pensamientos, una guerra silenciosa en la que siempre salía herida. La ansiedad la estrangulaba desde dentro, y el mundo a su alrededor parecía indiferente. Nadie imaginaba que detrás de su mirada vacía se escondía un infierno: el monstruo que vivía bajo el mismo techo, le había robado la inocencia y la calma. Una tarde, todo colapsó. En medio de un ataque de pánico en los pasillos del instituto, cayó al suelo temblando, incapaz de respirar. Un chico de mirada intensa y silenciosa, que no dijo nada pero se arrodilló a su lado y le sostuvo la mano. Había algo en él... una oscuridad parecida a la suya. Lo que no sabía era que aquel desconocido no era cualquier chico Cargaba con sus propios demonios, cicatrices invisibles que lo hacían diferente a todos los demás. Y sin saber por qué, decidió que quería ayudarla. Porque a veces, las almas rotas se reconocen entre sí.

More details
WpActionLinkContent Guidelines