A veces no notas la presencia de alguien que jamás en tu vida escolar llegarías a conocer, y es que en este mundo tan increíblemente enorme, las casualidades deberían ser importantísimas si se trata de tu destino o el de otra persona.
Una pequeña casualidad podría hacer que tu mente este ocupada todo el día, para bien o para mal.
El control de tu mente es nulo cuando los nervios atacan y tu definición del destino esta fuera de tu alcance.
De los prejuicios sólo nace el odio, y ¿quien dice que del odio no nace el amor?
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