A Calix Rostov no se le niega nada. Siempre obtiene lo que quiere y esta vez, ha clavado los ojos en lo prohibido: la mujer de su peor enemigo. Juró que jamás se enamoraría. Que su corazón era piedra. Que el amor no lo doblegaría. Pero cayó tan hondo, que solo le queda una salida: arder o poseerla. Porque un Rostov solo se enamora una vez, y Calix ya eligió a quién va a destruir y a quién va a amar, incluso si eso significa arrastrarse al infierno con tal de tenerla. ©Mei Lin Todos los derechos reservados. Esta obra es original y está protegida por derechos de autor. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización de la autora.
More details