-Siempre te amaré.-suspiró él.
-Nada dura para siempre.-repuso ella.
-No, pero si millones de años luz.-sonrieron.
(En proceso de escritura y edición.)
Éramos almas gemelas, pero recordé que las almas gemelas no siempre están destinadas a estar juntas, ahora él está brillando allá y yo, yo estoy aquí, sé que en algún momento volveremos a encontrarnos y cumpliremos todo lo que un día soñamos.