Nunca he creído en el destino, tampoco en la casualidad ni en las cosas fáciles. Tampoco creo que des de que nacemos tenemos un futuro escrito sino que todas las decisiones que tomamos serán las que decidirán nuestro futuro.
Según una leyenda antigua, un lobo y una humana se volverán a encontrar en el turón que ahora mismo estoy pisando. Me dio risa cuando mi abuelo me explico la leyenda pero ahora que tengo enfrente ese majestuoso lobo creo que tengo que empezar a pensar que no todas las cosas que creía saber y creer son mentira...