
No éramos amigas, éramos hermanas, éramos lo mejor que le pudo haber pasado la una a la otra, la perfecta combinación entre vainilla y chocolate. Un "para siempre" era lo que nos unía y una cosa llamada "telepatía" que estaba siempre presente entre nosotras. Nada más y nada menos que la unión de dos cabezas en la misma locura. Amistad, eso era, fuerte y sincera amistad.All Rights Reserved