Escuchó un coche, uno diferente a los demás. Donde él vivía, había una calle muy transitada, sin control de los autos, donde sucedían muchos accidentes.
Este día era diferente. Él salió, como si fuese un instinto, soltó el vaso de agua del que estaba bebiendo y corrió hacia la puerta; en un instante ya estaba afuera, frente al choque. Se quedo quieto, mudo. En la calle se hallaba alguien, el auto estaba encima, no tardó en darse cuenta que había muerto.
Ella era muy linda, demasiado como para ser verdad. Los zapatos que usaba eran muy parecidos a los que usa la mamá, negros de aguja; y el pantalón ajustado y azul, como los que combinaba. Pero no era ella, trabajaba hasta tarde y recién era de día.
Los vecinos no tardaron en reaccionar, ya estaba llegando la ambulancia. "claro!", pensó él "ya estaban preparados, esto ocurría siempre". Como si nada, volvió a entrar en la casa y se puso a recoger los pedazos de vidrio del vaso que había tirado. Descuidadamente se cortó un poco el dedo, el cual se lo vendó con un poco de algodón y cinta.
Tocaron la puerta. Un escalofrío lo invadió, se dirigió hacia esta y la abrió; era el vecino, pregunto por un adulto, pero al no encontrar alguno, le pidió al chico el número de alguien a quien llamar. Padre no tenia, así que le dio el de los abuelos y se fue.
El chico volvió a su rutina, jugar en la compu, comer lo que se encuentre en la heladera, entre otras cosas. Se hacía de noche, él se encontraba sentado en el comedor, con una taza de leche mirando la tele. A la vez miraba el reloj, el tiempo pasaba lento y ya casi eran las 10 pm, a esa hora la mamá ya le estaba cocinando la cena. En eso llega alguien. Él entusiasmado sale a saludar, pero se encuentra con que eran los abuelos, tenían los ojos brillantes, lloroso. No hubo palabra, solo se abrasaban. Eso decía todo.
Aparece alguien en medio de la acera, caminando lentamente, el semáforo se encuentra en color verde, donde los peatones de la calle pueden pasar. Un coche veloz pasa por está y choca contra el semáforo.
-¿Qué fue eso?-se despierta confusa - mira ambos lados y se encontraba sola entre sus sabanas, en su habitación - Será una pesadilla, vuélvete a dormir Aura- dice para sí
Días después el suceso ocurre. No podía creer que un pequeño sueño hubiese dado sus frutos un par de días después. Comenzó a hacerse preguntas:
-¿Tengo sueños reales? - da vueltas en círculo - ¿Y ahora que?-mira a un pequeño oso de peluche que se encuentra en su cama.-¿Cómo se vive con esto? ¿Qué puedo hacer?-se cuestiona
La chica empezó a buscar en la biblioteca una explicación a sus sueños. Asustada por lo que pasaba por su mente, pensó que la gente la trataría de loca o rara por lo ocultó todo lo que pudo. Se lo contó a su hermana quien la apoyo desde el primer momento y quien la animó a seguir descubriendo sus poderes.