Matar. Solo cinco letras con tanto significado , algo malo , es impresionante como en menos de tres segundos puedes acabar con tantos años de vida , algo que suena tan fácil de hacer . En la tele a menudo lo pintaban como si fuese tan sencillo como romper una hoja , sin culpabilidad , ni arrepentimiento, nada que no fuese rabia o diversión. Pero esto es la vida real , aquí te tiembla la mano , tienes ganas de vomitar ,sudas la gota gorda y cierras los ojos al apretar el gatillo . La primera víctima siempre es la peor , tu cuerpo tiembla , tu corazón va a mil por hora , tu subconsciente te pide a gritos que pares , piensas en quien es la persona que tienes delante , en su pasado ,su presente y su futuro , las lagrimas corren por tus mejillas y tu estomago se aprieta , pero la fría pistola de tu padre apretandote en la nuca te obliga a presionar el gatillo .
Dorian Hale tenía todo lo que creía necesitar: una carrera impecable, un matrimonio perfecto y un futuro como padre.
Hasta que una noche lo pierde todo. La traición de su esposa no solo le arrebata su familia, sino también la fe en el amor. Dos años después, convertido en un abogado temido y un amante sin alma, no espera volver a sentir nada.
Rosie Collins es enfermera. Dulce, empática, fuerte. Pero su vida también tiene cicatrices: acaba de salir de una relación donde dio más de lo que recibió.
Cuando sus caminos se cruzan, Dorian ve en ella un reflejo del pasado. Lo que comienza como un capricho se transforma en algo más profundo -algo que no sabe cómo manejar-.
Pero los fantasmas no mueren fácil. Y cuando el pasado vuelve disfrazado del presente, el amor se convierte en la prueba más dura.