Asómate y veras el mar

Asómate y veras el mar

  • WpView
    LECTURAS 66
  • WpVote
    Votos 9
  • WpPart
    Partes 5
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación lun, sep 12, 2016
A la muerte de su mujer en un accidente y ante el sentimiento de culpa ,Lucas decide abandonar el piso de ambos y trasladarse al pueblo en la costa donde solía ir a veranear . Bea , su inquilina parece ocultarle algo . Los sentimientos de Lucas se verán atormentados e intentará ayudar a Bea con su don . El pasado se abre y juntos tendrán que hacer frente a una injusticia ocurrida hacia muchos años , oculta y sin dar paz a los que ya no están. O eso creemos . Esta historia es idea mía ( al igual que sus derechos y no , no me he copiado de nadie ) .
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Más allá del Internado: Iván y Julia
  • Solo tú y yo
  • eye contact | luke hemmings
  • Secretos Intimos
  • Un Pasado Oscuro.
  • La hermana de Jughead 3
  • Un Nuevo Comienzo
  • lo mejor es para siempre ? [cancelada]
  • Kesshite wasurenai
  • Donde mueren las respuestas

Este es un relato totalmente ficticio, inspirado en la serie de televisión "El Internado". En él, han pasado catorce años desde que los pasillos oscuros del Internado Laguna Negra se cerraron tras ellos. Catorce años desde que escaparon de aquel lugar con más cicatrices que certezas, con el alma hecha pedazos y los ojos aún llenos de miedo. Iván Noiret y Julia Medina han sobrevivido no solo a los horrores de Ottox, sino también a la vida misma. En ese tiempo, Julia estudió Psicología, especializándose en trauma y duelo, decidida a entender su propio dolor y ayudar a otros con el suyo. Iván, por su parte, se convirtió en psicólogo clínico, trabajando con adolescentes en riesgo y construyendo un modelo de acompañamiento que mezcla comprensión, firmeza y mucha humanidad. Ahora, a sus 32 años, llevan más de una década compartiendo una vida juntos. Se mudaron a un pequeño pueblo donde dirigen un hogar de acogida juvenil. Viven en una casa cerca del bosque, lejos del ruido, pero nunca lejos de los recuerdos. A pesar de todo lo construido, de todo lo sanado, hay heridas que no cierran del todo. Miedos que duermen, pero no desaparecen. Y es justo ahí, en una tarde cualquiera en la terraza de su casa, cuando comienza esta historia. Una conversación que cambiará todo. No porque revele algo nuevo, sino porque obligará a mirar de frente lo que siempre ha estado ahí. Este es el relato de lo que vino después. De lo que ocurre cuando se ama con cicatrices. De lo que significa reconstruirse a base de amor, verdad y valentía.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido