Y de nuevo llegaba el chico, con la capucha puesta, ese aspecto demacrado que ambos compartíamos, ojeras marcadas, me miro y me sonrió, acto seguido me levante y me fui... porque esa era la rutina, la rutina de cada martes
Esto no es solo una historia... es mi historia.
Soñé con ella antes de conocerla, y al día siguiente, apareció.
Capítulos nuevos cada dos días.
Gracias por leerme 🦕💗