Gerard, en medio del caos que es su vida como universitario, se encuentra durmiendo en la habitación de Frank Iero más veces de lo que consideraría adecuado.
La vida de Frank es aburrida, no hay nada que le dé emoción, pero un día llega un chico nuevo a su escuela, un chico de ojos verdes que de inmediato se apodera de toda su atención, aunque él tiene un problema, es adicto al alcohol y a las drogas.