Las torturas que soporté, sin embargo, fueron indudablemente iguales en aquel momento a las de la verdadera sepultura. Eran de un horror inconcebible, increíblemente espantosas; pero del mal procede el bien, pues su mismo exceso provocó en mi espíritu una reacción inevitable. Mi alma adquirió temple, vigor.
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Esta obra es creaciòn de mis sueños donde mi vida estaba muriendo de afecto recordando que las vidas que pasaron no eran almas gemelas ni destellos en la vida donde rige la esperanza y desdichada imagen llenaba un vacio en mi