Si yo lo decidiera

Si yo lo decidiera

  • WpView
    LECTURAS 1,946
  • WpVote
    Votos 161
  • WpPart
    Partes 46
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación mar, sep 12, 2023
"Déjame enseñarte a amar." Jamás imaginé que esas palabras serían las culpables de tantas lágrimas... pero también las que cambiarían mi vida por completo. Dejar entrar a Julián fue una locura, sobre todo cuando pensé que el destino no tenía muy claro qué hacer conmigo. La verdad es que yo no quería ver lo que ya estaba frente a mis ojos. Con el tiempo entendí que este libro no trata sobre él, sino sobre cómo logró marcar mi vida y meterse en mi corazón sin permiso. El auditorio se llenó de aplausos cuando terminé de leer mi historia. Julián tenía una sonrisa dibujada en el rostro, y mi corazón, en ese momento, parecía que iba a salirse del pecho. Si yo lo decidiera, me quedaría para siempre en ese momento.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • El lujo de amar
  • ¿Y Nuestro Cuento De Hadas?
  • Regresa a Mi (Mafia Marshall VII)
  • Para el que nunca fue.
  • Bajo su protección [ChanBaek]
  • Un magnífico error
  • En Diciembre
  • No me dejes -Emiliaco-
  • No Quisiste Soltarme
  • Encuéntrame

Anoche pensé en él. Recordé las palabras que me dedicó alguna vez "Tú eres todo lo que necesito para estar bien" "Eres mi familia" "Nunca te dejaré". Recordé las caricias, incluso su mirada. Me acuerdo a la perfección cómo nos conocimos: en aquel triste y frío orfanato donde lo ayudé a reinventarse. Entonces llegaron las lágrimas a mi cuerpo, pero sólo porque pensé en las risas, los juegos y esos bellos atardeceres de nuestros paseos sin rumbo. Quizá no lo teníamos todo, pasábamos por muchas necesidades. La comida, los abrigos y el dinero escaseaban, pero teníamos amor por demás. Lo único que nos reconfortaba era que nos teníamos el uno al otro sin importar qué y siempre sería así. O eso creí. No puedo dejar de martirizarme con la cuestión: ¿cómo es que no noté las señales antes? Supongo que sus promesas nunca fueron sinceras.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido