Es día de matrimonio. Frank está por casarse con la mujer de su vida. Él jura -a quien será su esposa- amarla y respetarla todos los días de su vida. Por el contrario, la novia no puede jurar lo mismo. -Perdóname, Frank, pero no puedo casarme contigo -le dice ella en pleno altar; tras lo cual sale de la iglesia. Ahora Frank deberá pasar sus días recordándola y preguntándose por qué su novia se fue. Cada día recordará lo que vivió con ella desde que la conoció hasta el fatídico momento donde ella salió de la iglesia y lo dejó solo en el altar para irse detrás de otro hombre.All Rights Reserved