Un dia de terror

Un dia de terror

  • WpView
    Reads 27
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Sep 20, 2016
WpInfo
Fiction
Horror
Un dia habia dos niñas jugando en su habitacion , y su mama entra con galletas . Las niñas con la mama fueron a la farmacia a comprar pastillas para la cabeza , cuando abrieron la puerta del auto aparecio un señor diciendo - no atrevan a entrar otra vez a esa farmacia - y la mama y las dos niñas no le importo y el señor desaparecio de la nada . Un dia despues volvieron a la farmacia que fueron el dia anterior , cuando entraron a la farmacia habian dos hombres muy tenebrosos uno cosiendo y otro cantando . Ese mismo dia los hombre se escaparon de la ciudad de la nada . La mujer y las niñas se asustaron mucho porque vieron como fue que escaparon , se escaparon por la nevera .
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Instituto para Sumisas ©️🔞
  • La chica sin Sentimientos? [CANCELADA]
  • Ahora se dice miau (countryhumans x tu)
  • Deseo cumplido
  • Vendida Al Alfa
  • VIVIENDO CON EL ENEMIGO
  • The Girls Trapped in the Mirror: "The Ministry of the Roberts Mansion"
  • laughing izuku [PRIMERA TEMPORADA]

-Con esta ya es la décima chica secuestrada en la ciudad -comentó Diego. -¿Qué harán con ellas? Digo, tantas mujeres... -dijo Dalia, inquieta. -Lo único que yo sé es que... qué bueno que soy macho -respondió alguien con una sonrisa burlona. Sonreí ante aquel comentario. -¿Y tú, Lari? ¿Qué opinas? -¿Yo...? -Sí, tú. ¿Estás muy despistada? ¿En qué piensas? -En nada... Bueno, ¿irán a la fiesta de hoy? -No sé, la verdad dudo que me dejen. Y menos si voy sola -contestó Karen. -Yo iré un rato -dijo Diego-. Sólo para acompañar a Larissa. -¿A mí? Yo no necesito que me acompañes. -aun así lo haré. Y ya, hay que irnos a clases o nos van a castigar. 12:30 p.m. -¡Lari, ya son pasadas las doce! ¿No crees que es hora de irnos? -gritó Diego para que lo escuchara entre la música. -¡No, aún es muy temprano! -respondí sin dejar de bailar. Yo seguía moviéndome al ritmo de la música. -¡Bueno, como quieras! ¡Yo ya me voy, nos vemos en la escuela! -me gritó, alejándose hasta perderse entre la multitud. 3:33 a.m. Salí del club caminando sin tacones y, admitámoslo, un poco embriagada. Caminaba por las calles, ya que mi casa no quedaba tan lejos del club y la madrugada estaba agradable. -Mariana, cuenta uno... Mariana, cuenta uno... -empecé a cantar sin sentido. Fue entonces cuando una camioneta negra se detuvo bruscamente frente a mí. Me quedé paralizada; mis piernas no respondían. De la camioneta salieron dos hombres vestidos completamente de negro, con máscaras extrañas. Intenté gritar, pero uno de ellos tapó mi boca y cubrió mi nariz con un trapo blanco húmedo. El otro me tomó por las piernas mientras yo pataleaba con fuerza. introspectivo -¡Carajo, tómala bien! -gruñó el que me sujetaba. Seguía luchando cuando un tercer hombre bajó de la camioneta Eso fue lo último que vi antes de sentir la inyección en el cuello. Después... oscuridad.

More details
WpActionLinkContent Guidelines