ENTRE FAMAS
Siempre he vivido bajo la expectativa de una famosa vocalista. Fiestas, alcohol, sexo, drogas. Los Neon Lights nacimos con un don para el caos.
Pero cuando Liam, nuestro manager, nos habló de la banda con que haríamos colaboración, mi vida se puso a temblar. Porque ahí estaría el maldito Luca D'Amico. Un gilipollas que puso mi mundo de cabeza.
Sí, los artistas estamos inmiscuidos en la diversión y los excesos. Pero... ¿es solo eso? ¿O siempre hay algo por detrás?