SARA
Cuando te balanceas sobre una fina cuerda en lo único que puedes pensar es en no caer pero: ¿Qué pasa cuando lo haces? ¿Cómo vuelves a sentirte segura? ¿Cómo vuelves a recuperarte? ¿Cómo vuelves a confiar?
Pues es simple te cierras ante la idea de volver a balacearte, permaneces estática valorando la manera de evitar volver a ponerte en riego, así la cuerda se vuelve tu lugar seguro. Pero que pasa ¿cuándo el destino tiene preparado otros planes para ti?
Sara ha pasado de balancearse a caer para luego resguardarse, viviendo una vida que cree idónea, evitando así cualquier situación que la ponga al límite. Hasta que a su vida llega alguien que le demuestra que balancearse en la cuerda no está mal siempre cuando lo hagas con la persona correcta.
El dilema es ¿podrán equilibrarse juntos o por el contrario la cuerda que los sostiene sedera?