Enfurecida, le contesté.
-Te juro que... Te odio.
-Yo a ti más.
-Si, ¿que te apuestas?
-Todo.
-Pues al infierno con "todo".
-En ese caso, que Satanás se apiade de tu alma.
-¿Por qué?
-Porque tú eres mi todo.
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.