Jonathan Moore, decide probar un poco de suerte en Maddison Hill. Un prostíbulo, cuya existencia suele enmascararse detrás de la fachada de un bar de caballeros. Después de que su novia, Hayley Jones, le destrozara el corazón, Jonathan se ve obligado a pasar sus últimas horas, bajo las sabanas de alguna damisela clandestina. Fueron sus ojos, sus labios o sus anchas caderas, que no podía borrarla de su cabeza. Por lo que, cada viernes, en el mismo lugar y en la misma habitación, era embobado por las excitantes caricias de su damisela favorita. Cada noche, su corazón no dejaba de latir por Maddison Hill.All Rights Reserved
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