Cuando escuché su voz, todos los sonidos del exterior se desvanecieron por completo. Ni mis canciones favoritas me causaban la misma emoción que escucharle hablarme por Primera Vez.
Me quedé totalmente bloqueada, sin saber que hacer.
Yo no paraba de mirar a mi primo, por que no sabía que hacer, cuando él me dió un empujón y me caí a sus pies.
Yo me moría de la vergüenza...