-Te quedaras sola-
Grito esa voz, lo grito de nuevo, lo grito con mucho coraje en su voz, como si realmente la odiara, como si nunca la hubiera querido, como si nunca le hubiera dicho te quiero.
A pesar de que ya ha pasado 4 meses de eso, esas palabras siguen clavadas en su cabeza, como si nunca hubiera pasado el tiempo y eso la está matando cada vez un poco más, a esa chica que está sentada en una esquina de su habitación, con los ojos hinchados de tanto llorar, llorar de recordar esas doloras palabras.