-Te amo- le dije entre risas- lo siento, pero te amo.
-Perooooo...-vi que me iba a decir algo, pero le interrumpí.
-Por favor, no me digas que me quieres como una amiga. Eso será muy penoso- dije intentado poner una sonrisa.
-La verdad es que no te veo ni como una amiga, no eres nada para mí.
Y fue ahí, donde el mundo se me vino encima.
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.