Todo el mundo dice que el amor puede sanarte... pero a ella podría romperle la mente.
En su último año de internado, Suzzet solo quiere sobrevivir a las prácticas de psicología, a su cabeza caótica y a los fantasmas que nadie más ve.
Pero entonces llega Él: el nuevo, el enigmático, el que la mira como si conociera cada rincón oscuro que ella esconde.
A veces, enamorarse se siente como volar.
Otras, como caer sin freno.
Y cuando no sabes si lo que sientes es amor... o un síntoma más, cada beso puede acercarte al borde.
Porque hay corazones que laten fuerte.
Y otros, que se descomponen en silencio.